DIETETICA Y NUTRICION:

 

Cuando aparece una Insuficiencia Renal Crónica (IRC), la alimentación adquiere un papel muy importante en la calidad de vida del enfermo renal. La persona que sufre de IRC debe saber que desde el momento del diagnóstico de la enfermedad deberá cambiar su forma de alimentación, y que en función del tratamiento renal sustitutivo al que acceda (ya sea diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal) el tratamiento dietético será diferente. Por ello, se puede considerar que una alimentación adecuada es fuente de salud y calidad de vida para el enfermo de IRC

 

LOS NUTRIENTES:

 

Hay que distinguir entre lo que es un alimento y lo que es un nutriente. Un alimento es lo que se encuentra dentro de la nevera o la despensa, es todo aquello sólido o líquido que puede ser utilizado para el consumo humano. Los nutrientes son todas aquellas sustancias que contienen los alimentos, es decir, se encuentran presentes en mayor o menor cantidad en los alimentos y el organismo los emplea para obtener energía, construir y reparar sus estructuras.

Existen 6 nutrientes en los alimentos (carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua). Las funciones que tienen los nutrientes en el organismo pueden compararse con la construcción de una casa. Los carbohidratos y las grasas dan energía para levantar y construir la casa; las proteínas son toda la estructura, las paredes, las puertas y ventanas; y las vitaminas, los minerales y el agua son elementos reguladores que armonizan y dirigen la construcción de nuestro organismo.

 

 

LOS CARBOHIDRATOS:

 

Los hidratos de carbono o carbohidratos son la principal fuente de energía en la alimentación humana. Existen dos tipos:

Carbohidratos simples.

También llamados azúcares sencillos: el azúcar, la miel, la mermelada y todos aquellos alimentos dulces (bollería, pastelería, confitería, etc.). Las personas con diabetes, triglicéridos elevados o que están en diálisis peritoneal deben evitar el consumo de azúcares sencillos.

Carbohidratos complejos.

También llamados almidones. Son fuente de almidones el pan, el arroz, la pasta, la patata, las legumbres, etc. Otro tipo de hidrato de carbono es la fibra, con propiedades muy beneficiosas para la salud. Su capacidad para absorber agua hace que aumente el bolo fecal y contribuye a evitar el estreñimiento, prevenir tumores malignos, reducir el colesterol y controlar la diabetes. Son fuente de fibra el plan integral, la pasta y el arroz integral, las verduras y hortalizas, las frutas y las legumbres. Los alimentos ricos en fibra también lo son en potasio y fósforo, así que las personas en diálisis, especialmente en hemodiálisis, deben evitar su consumo.

 

LAS GRASAS:

 

Las grasas son los nutrientes que más energía aportan al organismo. Su principal función es la de reserva de energía. Existen tres tipos:

Grasas saturadas: Se encuentran presentes en grasas de origen animal como la ternera, cordero, huevos, productos lácteos enteros, mantequilla, embutidos, etc. Actualmente, está establecido que el consumo de grasas saturadas está relacionado con las enfermedades cardiovasculares (de corazón).

Grasas insaturadas: Este tipo de grasas se encuentran fundamentalmente en los alimentos de origen vegetal (aceites de semillas, de oliva y frutos secos) y en los pescados. El consumo de grasas insaturadas (especialmente el aceite de oliva virgen) es un factor protector de las enfermedades de corazón porque aumenta el denominado colesterol bueno.

El colesterol: Aunque es un tipo de grasa necesaria para el buen funcionamiento del organismo, el consumo de colesterol asociado a su elevación en sangre está relacionado con las enfermedades de corazón. Aportan colesterol a la dieta los alimentos de origen animal como carnes, lácteos enteros, huevos, vísceras y mariscos.

 

LAS PROTEINAS:

 

La principal función que tienen las proteínas es la plástica. Son necesarias para la formación de la mayoría de las estructuras corporales. El músculo, los huesos y todos los órganos del cuerpo están formados por proteínas. Las proteínas, según su procedencia, se clasifican en proteínas de origen animal, presentes en todos los productos de origen animal (carnes, embutidos, vísceras, pescado, mariscos, huevos, leche y derivados) y proteínas de origen vegetal, presentes en menor cantidad en alimentos de origen vegetal como legumbres y cereales. Las proteínas de origen animal son más completas que las proteínas de origen vegetal.

Sobre dietética y nutrición, las grasas,  las proteínas...

Imprimir esta página