El agua y los líquidos

La limitación de líquido es a menudo el aspecto más difícil de la dieta del hemodializado. Los orígenes de líquido son: 

1-. Bebidas (agua, colas, manzanillas, caldos, etc.) y alimentos que son líquidos a temperatura ambiente (helado, leche, etc.)
2-. El contenido en agua de los alimentos no líquidos (frutas, verduras, pan, etc.)
3-. El agua formada por la utilización de los alimentos en el organismo. 

A efectos prácticos, el agua contenida en los alimentos no líquidos y la formada en el organismo por la utilización de éstos puede ser despreciada y no es necesario contabilizarla en la dieta. La
razón es que la cantidad de agua que puedan aportar es equivalente a la pérdida que se produce por respiración, sudoración y por las heces.

Por lo tanto, es razonable considerar como fuente dietética de líquidos solamente las bebidas y alimentos que se licuan a temperatura ambiente. Para no acumular demasiado peso entre diálisis y diálisis, las recomendaciones dietéticas de la ingesta de líquido son: 

500 ml + volumen de orina. 

De esta forma en función del volumen de orina puede beber más o menos líquido durante todo el día. Si usted ya no orina, las recomendaciones son de beber 500
ml. de líquido al día. 

 

Volumen de la orina       

Cantidad a beber

0 ml. 500 ml.

2´5 vasos de líquido

300 ml. 800 ml.

4 vasos de liquido

600 ml. 1100 ml.

5´5 vasos de líquido

1200 ml. 1700 ml.

8´5 vasos de líquido

Por último, siga las siguientes recomendaciones en cuanto a la ingesta de líquidos:


Elegir de entre las siguientes bebidas y líquidos:
Agua natural, refrescos de cola, gaseosas, manzanillas e infusiones suaves en general.

Podrá consumir de forma moderada las bebidas y líquidos: 
- Bebidas alcohólicas destiladas como la ginebra, whisky etc.
- Bebidas alcohólicas fermentadas como los licores dulces (ricos en potasio).
- Cervezas, vinos de mesa y vinos dulces (ricas en potasio).
- Cafés muy fuertes (ricos en potasio). 


Está desaconsejado el consumo de:
- Caldos y sopas de verduras, carnes o pescados (ricos en sodio y muy ricos en potasio).
- Caldos comerciales o preparados alimenticios deshidratados (ricos en potasio y muy ricos en sodio).
- Bebidas isotónicas o revitalizantes (muy ricas en sodio y potasio).
- Sidra dulce y leche de almendras (ricas en fósforo y muy ricas en potasio). 

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