EL AGUA

El agua es esencial para el cuerpo humano, sin ella la vida no sería posible. El cuerpo humano puede sobrevivir sin la ingesta de alimento durante uno o dos meses, pero sin la ingesta de agua moriría en el plazo de una semana. El agua se puede encontrar en las bebidas y formando parte de los alimentos. Aunque sea considerada un nutriente no aporta energía. El paciente trasplantado no complicado (ausencia de litiasis o insuficiencia urinaria) debe tomar abundante agua en cantidades similares a las de una persona sana. Generalmente, el paciente en diálisis peritoneal no requiere de un control sobre la ingesta de líquidos. Sin embargo, el paciente hemodializado debe controlar la ingesta de líquidos durante todo el día.

 

LA LECHE Y LOS DERIVADOS LACTEOS

 

La leche y los derivados lácteos son alimentos que se caracterizan por ser ricos en fósforo. El fósforo es un nutriente necesario para mantener las funciones vitales, pero cuando se padece de insuficiencia renal crónica es necesario controlar los alimentos que aportan de manera importante este mineral, ya que sino el paciente corre el riesgo de padecer dolores óseos o tener una mayor disposición para sufrir alguna fractura y picores.

 

¿Por qué es necesario controlar el fósforo en la dieta?

Se sabe que el fósforo es indirectamente responsable del deterioro progresivo de los huesos, ya que al no poder ser eliminado por el riñón se acumula en sangre hasta cantidades indeseables. Por otro lado, ocurre que nuestro organismo no puede asimilar correctamente el calcio de la dieta, ya que el riñón enfermo no produce “vitamina D activa”, una sustancia necesaria para absorber el calcio en el intestino.

Elevadas cantidades de fósforo y bajas cantidades de calcio en sangre provocan que el calcio no pueda ser incorporado de forma adecuada a los huesos. El fósforo se encuentra contenido en todos los alimentos, pero en especial en la leche y los derivados lácteos. En general, el calcio se encuentra en alimentos que también contienen fósforo, por lo que si se reduce la ingesta de alimentos con fósforo también se reducirá la ingesta de calcio.

La restricción de fósforo en la dieta presenta grandes problemas ya que está contenido en la mayor parte de los alimentos, en especial la leche, los derivados lácteos, los frutos y frutas secas. Por eso, para poder controlar la ingesta de fósforo en la dieta existen fármacos o medicamentos llamados “quelantes o fijadores de fósforo” (sales de aluminio, carbonato cálcico etc.), que en principio tiene la finalidad de secuestrar el fósforo de la dieta y eliminarlo por las heces. También existen medicamentos que aportan “Vitamina D activa” para mejorar la asimilación del calcio de los alimentos en el intestino. Su nefrólogo le aconsejará la cantidad que debe tomar de estos medicamentos.

 

Por lo que respecta a los lácteos, para cuidar sus huesos y evitar una ingesta excesiva de fósforo en la dieta siga los siguientes consejos:

 

· Consumir lácteos enteros o semienteros. Una ración equivale a:

- Alimento Medida casera Cantidad 
- Leche entera 1 vasito tipo vino 125 ml 
- Leche semidesnatada 1 vasito tipo vino 125 ml 
- Kefir 1 vasito tipo vino 100 gr.
- Yogur 1 unidad 125 gr.  

· Siempre y cuando no sea diabético o esté contraindicado por su dietista, podrá consumir de forma moderada:

- Alimento Medida casera Cantidad 
- Arroz con leche 1 unidad 150 gr. 
- Flan vainilla o huevo 1 unidad 150 gr. 
- Natillas vainilla 1 unidad 150 gr. 

· Está desaconsejado el consumo de:

- Leche desnatada y derivados lácteos desnatados (muy ricos en fósforo). 
- Todo tipo de batidos lácteos saboreados o chocolateados (muy ricos en fósforo y ricos en potasio). 
- Postres lácteos chocolateados, pettit suisse, yogures con frutas (ricos en fósforo, muy ricos en      potasio). 
- Leche de oveja, cabra y burra. Todo tipo de quesos cremosos, semicurados o curados (muy ricos en fósforo y muy ricos en sodio). 

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