La localización del paciente y el preoperatorio.

Dada la escasez de órganos disponibles, es muy importante que las personas que están en lista de espera sean fácilmente localizables, ya que en cualquier momento puede surgir un órgano adecuado y sería una lástima perder tan magnífica oportunidad. Hoy en día mediante la utilización de los teléfonos móviles, esto ya no supone un inconveniente, al mismo tiempo que permite mayor libertad de movimientos al paciente. Aquellos que optan por un localizador o “busca”, son avisados por éste mediante una señal sonora o escrita dependiendo del modelo contratado.

No obstante y en cualquier caso, si el paciente en espera de un trasplante viaja por España: consultará si la compañía de telefonía móvil tiene cobertura en la zona que visita, facilitará el número de teléfono del hotel o del familiar en el que se hospede, dispondrá del teléfono de la mutua aseguradora de la compañía de aviación, preverá un posible traslado a la unidad de trasplante.

En el caso de que viaje por el extranjero: Consultará si la compañía de telefonía móvil opera en el país de destino, contratará el servicio roaming (cobertura global fuera de España), facilitará el teléfono del hotel o del familiar donde se hospede, dispondrá del teléfono de la mutua aseguradora, la compañía de aviación o de la embajada o consulado, preverá un posible traslado a la unidad de trasplante. 

Factores para seleccionar al receptor.

La compatibilidad entre donante y receptor viene determinada por diferentes factores:

GRUPO SANGUÍNEO: Igual que si se tratara de una transfusión sanguínea, el receptor debe acoger un órgano con grupo sanguíneo compatible.

SISTEMA HLA: Dicho sistema comprende un conjunto de proteínas que poseemos en la superficie de ciertas células de nuestro organismo. Cuanto más parecidos sean donante y receptor en lo que respecta a dichas proteínas, menos posibilidad existirá de rechazo del órgano trasplantado.

LA INEXISTENCIA DE ANTICUERPOS EN EL RECEPTOR CONTRA EL INJERTO mediante la llamada “Prueba Cruzada” o Cross-match. Es quizás la prueba más importante que se realiza antes de decidir un implante. Consiste en investigar si el probable receptor tiene en su sangre anticuerpos dirigidos contra las células del donante. Se realiza mezclando células de los ganglios linfáticos y del bazo del donante con la sangre del posible receptor para observar si se produce la muerte de dichas células. Para poder llevar a cabo el trasplante es imprescindible que esta prueba sea negativa. En ocasiones es posible que un receptor tenga cross-match positivo contra un donante a pesar de muy buena compatibilidad de grupo sanguíneo y de HLA.

Factores físicos:

Es aconsejable encontrar similitud de peso, edad, aunque si el donante es más joven o de mayor peso no hay problema.

En todos los hospitales con programa de trasplante, existe un profesional coordinador que se encarga de la detección y rigurosa selección de los posibles donantes de órganos. Siguiendo unos criterios clínicos establecidos, se selecciona al receptor más adecuado, según los factores antes mencionados. Ningún otro condicionante interviene en la selección, excepto en los siguientes casos:

Personas en Urgencia 0: pacientes en estado crítico según criterios clínicos establecidos por consenso por todos los Equipos. Implica prioridad nacional.

Personas en Extrema Urgencia: aquellos que aún estando en estado crítico no cumplen los requisitos establecidos para clasificarlos como Urgencia 0. Implica prioridad zonal.

Personas Hiperinmunizadas, es decir, que poseen anticuerpos contra la mayoría de las proteínas del sistema HLA. Ello hace que la probabilidad de encontrar un donante adecuado es mucho menor. Por ello, cuando surge un órgano adecuado se cede, independientemente de donde esté el receptor. La prioridad tendrá carácter interno dentro de cada equipo de trasplante.

Niños: Por diversas causas (problemas de crecimiento, psicológicos…) son siempre preferentes.

En ausencia de Urgencia, cuando el hospital generador es además trasplantador y tiene en su lista de espera a un receptor adecuado es el mismo Centro el que se hace cargo del trasplante. Cuando el hospital generador no es trasplantador o, siéndolo, carece de un receptor adecuado, el trasplante se realiza en otro hospital. La elección de dicho hospital se establece según las siguientes prioridades: ciudad, comunidad autónoma, zona (hay 6), país y extranjero.

El paciente debe estar concienciado de que en el momento menos esperado, sonará el teléfono. Un médico de la unidad, le comunicará que existe un órgano para trasplante indicándole el tiempo de que dispone para llegar a la unidad de trasplante. Una vez que se ha recibido el aviso y transcurridos los primeros minutos de confusión, se debe acudir sosegadamente pero sin demora al hospital, ya que una vez extraídos los riñones del donante, éstos se colocan en una solución salina refrigerada que les permite su conservación durante un tiempo limitado (isquemia fría), que en el caso del riñón es de aproximadamente unas 36 horas.

Ya en el hospital, con el objeto de garantizar que el estado físico del paciente puede soportar adecuadamente la intervención quirúrgica, se realizan los últimos estudios y preparaciones para la cirugía que usualmente incluyen:

- Realizar una sesión de diálisis. - Suspender toda ingesta de alimentos y/o líquidos por boca. - Realizar una radiografía de tórax, un electrocardiograma, un análisis de sangre y orina. - Pesar y medir la talla del paciente. - Indicar un baño con jabón desinfectante. - Controlar la tensión arterial, el pulso y la temperatura. - Realizar el rasurado y el enema según las indicaciones del equipo de cirujanos. - Administrar diversos medicamentos según el protocolo de cada institución. 

Imprimir esta página