El control del nuevo riñón

 

El control de cómo funciona nuestro nuevo riñón se hace periódicamente a través de los análisis indicados por el médico.  En primer lugar hay que acudir al Laboratorio de Nefrología (o al lugar del hospital donde se realizan las extracciones de sangre) en horario entre las 8 y las 9:30 de la mañana, en ayunas y sin haber tomado los inmunosupresores, el día que nos han citado, llevando con nosotros lo siguiente:

Todos los volantes de análisis que previamente nos dieron en la consulta anterior.

Todos los volantes de otras pruebas que podamos tener citados para ese día (Ecografías, Electrocardiograma, Radiografías…)

Salvo que nos hayan indicado otra cosa, hay que llevar una muestra de la orina de 24 horas recogida el día anterior de la siguiente manera:

A las 7 de la mañana del día anterior, orinar y tirar la orina (ésta no se recoge).

 A partir de aquí se recoge toda la orina del día y de la noche, en un recipiente-medidor (se adquiere en las farmacias). Conviene orinar antes de la defecación para evitar perder orina durante la misma.

 A las 7 de la mañana del día de la cita, orinar por última vez recogiendo la orina (Ésta sí se recoge).

Se mide el total de orina y se coge una muestra (teniendo en cuenta que si hemos empleado más de un recipiente deberemos mezclarla).

 

Una vez en el Laboratorio de Nefrología, además de extraernos una muestra de sangre y de recoger la muestra de orina de las 24 horas que llevamos, nos pesarán y nos tomarán otra muestra de orina para un Cultivo (éste indica si hay infección o no) y para el Sedimento (que indica si hay células anormales en la orina).

Es importante una buena recogida de la orina para realizar el cultivo y estar seguros de que no hay infección. Por ello deberemos realizarlo así:

Deben lavarse los genitales antes de recoger la muestra, por ello antes de salir de casa hemos de haber cumplido con el aseo correspondiente.

 Cuando comience a salir la orina desecharemos la primera parte del chorro porque puede arrastrar gérmenes del exterior (la podemos verter en el vaso de plástico blanco que nos dan).

Una vez rechazada la parte inicial, se recoge en el vasito estéril (tapa roja) una pequeña cantidad. Hay que procurar cerrar la tapa del vasito cuanto antes.

 El resto se sigue echando en el vaso de plástico y de ahí la verteremos en los tubitos dados para el sedimento.

A continuación se entrega al personal de enfermería y ya nos podemos ir a desayunar y tomar la medicación que nos corresponda. Si además de tener cita para poder realizar los análisis tenemos cita para la consulta deberemos acudir a la misma llevando el último informe o las últimas modificaciones del tratamiento, también la tarjeta de consulta donde nos señalarán la fecha de la próxima reunión.

Imprimir esta página